El estudio de los árboles permite reconstruir la evolución del clima

El profesor Jorge Ignacio del Valle, investigador del hallazgo, explicó cómo con la dendrocronología lo que se hace es "reconstruir periodos ambientales, temperatura, precipitación, efectos de los fenómenos del Niño y de la Niña, velocidad del viento, temperatura superficial del mar, y muchas otras variables climáticas".

 

Para conocer todos esos aspectos, el grupo de investigadores estudió diez árboles cativos de las llanuras de desborde del río Atrato, en el Departamento del Chocó, y de allí sacaron las pruebas, pues estos pueden permanecer bajo el agua entre 6 y 10 meses al año; entonces, a partir de mediciones de la altura del nivel del agua, el ancho de los anillos, la porosidad o la densidad de la madera, se pueden sacar conclusiones sobre la evolución del clima.

 

La investigación se centra en el Chocó porque, según el profesor, la importancia de esta región se debe a que desde allí "se puede entender el clima de Colombia, especialmente el del centro del país, por varias razones: la primera, que el Chocó es la región más lluviosa de América; y la segunda, que hay una corriente superficial que trae hacia el centro las nubes y las precipitaciones que vienen desde el Pacífico".

 

Con las muestras arbóreas cativas, de las que previamente se estableció que cada uno de sus anillos corresponde a un año de existencia, se encontraron evidencias de hasta 150 años atrás que indican cómo ha evolucionado el medioambiente, con resultados tan longevos como sean los árboles que investigan.

 

Además de estadísticas y resultados, con la investigación se pueden calcular probabilidades de pronósticos y riesgos ambientales, pues según el "principio de uniformidad en la dendrocronología", lo que ha pasado antes, puede pasar en el futuro; es muy posible que, por ejemplo, en el país haya eventos de altísimas inundaciones en el futuro, puesto que ya se han presentado antes.

 

Este tipo de investigaciones ya habían sido desarrolladas en zonas amazónicas colombianas, pero es la primera vez que un grupo de investigadores hace su estudio con árboles tropicales como los cativos, además de otras muestras que el grupo de la UN ha desarrollado en zonas secas como la Guajira.

 

Esta investigación, que se desarrolla desde hace cinco años, hace parte de una tesis de grado de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Sede Medellín.

 

Fuente: ECOticias.com

 

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